No suele ser muy común ver anuncios de marcas de lujo en televisión pero Louis Vuitton ha querido ir más allá con este fantástico spot.
La casa francesa apareció en escena, unida al mundo de la publicidad audiovisual, a principios del año 2008. Lo más común era ver gráficas con personajes como Madonna o parte de la familia Coppola. Estos aspectos han convertido a la publicidad de la casa francesa en una de las más destacadas y respetadas en el mundo de la moda.
Louis Vuitton tiene dos cometidos fundamentales: mantener la imagen de marca y vender, vender y vender. Por eso firma un anuncio tan espectacular como este.
Esta pieza publicitaria tiene una duración de un minuto y treinta y seis segundos (recordar que un anuncio no debe exceder los treinta segundos). Eso nos demuestra que Louis Vuitton no entiende ni normas.
La música confiere al anuncio un aire filosófico y relajante, con una "mínima guitarra punteada" y con imágenes ensoñadoras, entre las que casi de manera imperceptible se "cuelan" las típicas maletas y bolsos de estampado monogram junto con mensajes que apoyan ese aire filosófico que se quiere transmitir.
El mensaje que se transmite en este maravilloso (siempre para mi gusto) spot es efectista y muchas otras marcas también lo han utilizado: aunar todo lo relacionado con el viaje y con lo filosófico.



